Nestor Martinez is an Mexican based photographer that looks to capture the world as he sees it. His work looks to document a modern city which is steeped in a rich cultural past. There is a clear sense of the past blending with the present.

 

Engish: My name is Néstor Martínez and I am a writer. There are three things I love in my life: football, baseball and photography.

 

I was a child the first time I ever wanted to take a photo with my family´s camera. It was a small 110 mm and I can´t recall which model it was, but I really liked the colourful and cylindric package of it. My parents never let me use it, for if I broked it, we could not afford to buy another one. A few years later, my dad bought a digital camera and that one I did use. I always liked to photograph things that might seem meaningless, like a crooked tree, out of focus shots or any random object that was out of place.

 

When I was nineteen I really started taking real pictures and I fell in love with the analogue photo (35 mm). At college, I learned how to shoot a good picture, how to develop black and white and how to print. But when I dropped out Communications and started to study Literature I forgot about photography.

 

Then at December of 2019 I send to repair a Nikon FE (a dead uncle old camera). When the repair shop sends it back I felt, once again, the thrill of taking photographs. The uncertainty of not knowing how the photo will look. Not knowing if the camera and the lens really captivated what I was seeing. Sometimes those images appear and sometimes they don't.

 

To me, film photography is more than just pretty images or beautiful composition. Shooting film is like meditation to me, like therapy (even when the shooting is stressful). It is my way of showing to other people how I perceive an image, scene or even a building.

 

The pictures I´m sending you where taken with four different cameras, in a period of time of three years. Every single one is a film camera: Nikon F3, Canonet QL17 GIII, Nikon FE (this one belonged to my uncle) and a Nikon FM10(a gift from my father).

 

Those images are not only the ones I like the most, however, they represent, one way or another, how I see Mexico City, my home. From the nostalgia of watching a lady smoking, to the funeral of my grandmother.  Each one is a window of what I see and what I feel.

Spanish: Mi nombre es Néstor Martínez y soy escritor. Aficionado al futbol, al beisbol y a la fotografía.

 

La primera vez que quise tomar una foto fue cuando era un niño y mis papás retrataban las fiestas familiares con una pequeña cámara de 110mm. Me fascinaba, su empaque era un cilindro colorido (no recuerdo qué marca era) y no me dejaban tocarla porque si se rompía, no había dinero para comprar otra. Después, con los años, mi padre compró una cámara digital y esa ya la pude utilizar con mayor frecuencia. Siempre me gustó tomar cosas que parecían sin sentido. Maderas torcidas, fotos chuecas o algún objeto que estaba fuera de lugar.

 

Sin embargo, fue cuando tenía diecinueve años cuando realmente incursioné en la fotografía y me enamoré de la foto análoga (135 mm). Cuando comencé la universidad aprendí a tomar foto, revelar e imprimir. Pero al salirme de la licenciatura en comunicación y comenzar letras, me alejé de la foto. Fue hasta finales del 2019, cuando mandé a reparar una cámara vieja (una Nikon FE), que perteneció a mi tío, cuando volví a sentir esa cosquilla especial de hacer una foto, recorrer el carrete y tomar otra más, siempre con la incertidumbre de si lo que tengo en la mente es que lo captó el lente. A veces salen, de otras tantas, las más, no resulta nada.

 

Para mí la foto análoga va más allá de solo tomar imágenes bonitas o composiciones bellas, la foto me ha resultado como un proceso de meditación que me ayuda a especie de terapia (aunque a veces el proceso requiere cierta tensión). Sobre todo es una forma en la que puedo mostrar al resto de las personas cómo es que observo a veces una escena o cómo es que miro un edificio en particular.

 

Las fotos que envío fueron tomadas con cuatro cámaras distintas (en un lapso de tres años), todas utilizan película de 35 mm.: Una Nikon F3, una Canonet QL17, una Nikon FE (la que era de mi tío) y una Nikon FM10 (esa me la regaló mi padre).

 

Estas no solo son las que más me gustan de mi catálogo personal, si no que también son importantes porque, de una u otra forma, representan mi visión de la Ciudad de México, que es mi hogar. Desde la nostalgia de una señora al apagar un cigarro, pasando por algunos edificios y hasta la documentación de la muerte de mi abuela. Todas son pequeñas ventanas de lo que siento y veo.

El viajero del yermo

Nestor Martinez

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